Triste quien intenta conquistar al sol
con su indómita esencia,
con su indómita esencia,
combatir tendrá con abominables vorágines
y tejerá destinos con restos de su dorado pelaje.
Cuando procures olvidarle
degollará plomo de ceniza y exhalarán humo sus palabras
no contaminemos corazones, no contaminemos almas
embestidas de lágrimas alunizan infiernos
cuando intentas mirarlo de frente
Y entonces comienza
la masacre fértil del fin de tu amor,
aún sabiendo que corroe los huesos
el largo suplicio
de abrazos sin quemarme
volveré a intentar fabricar mi sonrisa
quizá un hueso y heces
desvalida intentar desfallecer el suplicio de tu calor
seré piedra
y no seré más,
Minotauro en el laberinto de mis venas eterno serás
no cesando las noches de autocastigo
ni las heridas de mi delirio
en ausencia de rey domador asesino
encierro una tortuosa prisión de lamentos
donde sus rejas se vuelven muletas de vivir
y vivimos divagando entre difusos recuerdos
de días pasados
cuando levantamos vientos, mareas
elevamos tormentas a punta de risas
y fuimos como cascadas y caudales indomables
engañamos los fulgores hedonistas
de todo aquello que recorría nuestros senderos
perdidos fuimos y desvivimos todo lo que dioses construyeron
envolviendo la riqueza de nuestras vidas
en bolsas de plástico atoradas en charcos de sangre
de llagas hechas por nuestras propias cadenas
e intenté desgarrarme los parpados para así distinguirte
pero entre niebla y autoritarismos empeñas en fundirte
sumando y sumando cicatrices al alma
ya perdiendo cuentas de quebrantadas cruzadas
y antes de rendirme al pasar del tiempo
me dispongo a tragar tierra
y manipular los recuerdos
que fueron forjados en la agonía dulce de verte
me resisto a la tangibilidad de mi fracaso
estoy contando los segundos para interpretar mi victoria
al verte como lucero de fragmentados avistamientos
y lograré a costa de mis entrañas
y por mis abatidos sentires encabronados
fundirme también entre niebla
así mirar sin permitirte evidenciar mi fracaso
ni mi dolor piramidal
seré insoportable para los diluvios de descontento
y mi cariño será inexistente en este infierno
como inexistente mi ser
sin importar cuanto exclame y desarticule
porque de la nada vengo
y sin tu ventura
La nada soy.
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