II Ayer, hoy y quizás mañana Intento a tientas Ser esta taciturna criatura dulce De mirada penetrante y barrotes oscilantes Que a kilómetros percibe el caudal de hiel Entre tus piernas Y busco con el ansia sinuosa De la niña inocente que jamás fuí Tu cabello en solsticio Y tu hombría de pilar encorvado Para que así El tiempo no parezca Y la brisa nos envuelva En el mismo río De perfumes embriagantes E indefinibles Que nos saturen El alma de orgasmos Necios y anhelados, El aura nos arrastre entre cipreses, Nos golpee entre rocas Y que así caiga a torrenciales La penumbra al mar Haciendo de nosotros Inmaculado sacramento
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones