II
Ayer, hoy y quizás mañana
Ayer, hoy y quizás mañana
Intento a tientas
Ser esta taciturna criatura dulce
De mirada penetrante
y barrotes oscilantes
Que a kilómetros percibe el caudal de hiel
Entre tus piernas
Y busco con el ansia sinuosa
De la niña inocente que jamás fuí
Tu cabello en solsticio
Y tu hombría de pilar encorvado
Para que así
El tiempo no parezca
Y la brisa nos envuelva
En el mismo río
De perfumes embriagantes
E indefinibles
Que nos saturen
El alma de orgasmos
Necios y anhelados,
El aura nos arrastre entre cipreses,
Nos golpee entre rocas
Y que así caiga a torrenciales
La penumbra al mar
Haciendo de nosotros
Inmaculado sacramento
Comentarios
Publicar un comentario