Tiene el domador de mi desespere
Espadas y arcos en cada uno
de los rincones de mis memorias,
desenvaina sus armas
por el andar de mis senderos,
Exclama rey de fuerzas ancestrales
a los Dioses egoístas
que provean sus puños de robustos minerales
para acompañar mis conquistas.
Para Dante, una y mil veces.
Comentarios
Publicar un comentario